Punta da Piedad Cómo llegar y qué hacer en esta joya del Algarve

El Algarve portugués está lleno de rincones increíbles. Uno de ellos es el cabo de Punta da Piedad (traducido como Punta de Piedad). Es un lugar paradisíaco, con unas calas encantadoras, aguas cristalinas y unas bellísimas formaciones rocosas… una postal sencillamente fantástica. 

El cabo de Ponta de Piedade es un fabuloso monumento tallado durante miles de años por la naturaleza, con paciencia infinita, con delicadeza y con las mejores herramientas que puedan existir: el viento y el agua. El resultado de este trabajo son unas formaciones rocosas impresionantes, de varios metros de altura, que se destacan con sus colores rojizos y ocres sobre el intenso azul de las aguas del Atlántico, una auténtica obra maestra para disfrutar de momentos de sosiego y de unos atardeceres sobrecogedores cuando el sol cae justo detrás de los acantilados.

Además, la erosión ha ido dando forma a diferentes arcos naturales, cuevas y pequeños lagos que se pueden recorrer fácilmente en una embarcación de pequeño calado. Todas tienen nombre: la Cueva del Amor, la Catedral, el Fantasma… Son distintas, pero absolutamente maravillosas, con unas paredes que parecen cambiar de color según la luz. Por otro lado, desde la parte alta de los acantilados de Ponta de Piedade la vista es también espectacular. Es una buena manera de empezar a recorrer el lugar. ¡Descubre en este artículo qué hacer y cómo llegar! ¿Preparado? ¡Vamos!

Cómo acceder a Ponta da Piedade

Ponta da Piedade

Luego de esa descripción, seguramente te estés preguntando cómo llegar a Ponta da Piedade. Se encuentra está a tan solo tres kilómetros de Lagos y la mejor alternativa para llegar a Ponta da Piedade es tomar un taxi o ir en vehículo particular, debido a que no hay transporte público que te lleve hasta este lugar. En el caso de los taxis, te cobran hasta 6 euros por trasladarte hacia allí. Si vas conduciendo, puedes seguir las señalizaciones que te indican cómo ir a Ponta da Piedade.

Tu viaje acabará justo en el parking del faro que allí se encuentra, desde ahí tendrás dos opciones: bajar al embarcadero y alquilar una visita guiada o recorrer a pie la parte alta del acantilado y bajar después a la playa.

Ahora bien, en verano, que es la época donde más visitas y turistas recibe este sitio tan asombroso, se pone a disposición de todos un minitren turístico que conecta a Ponta da Piedade con Lagos. Sale cada 55 minutos, suele ser bastante puntual, tiene un costo por persona de 3,5 euros y, además, te lleva por otros sitios de interés en la zona. ¡Este minitren es nuestra recomendación para que encuentres cómo llegar de Lagos a Ponta da Piedade!

 

Qué hacer en Ponta da Piedade

Atardecer en la joya de Algarve

1. Ver el atardecer

¿Dónde ver el atardecer en el Algarve? ¡En Ponta da Piedade, por supuesto! Este sitio es mágico, tiene unos colores espectaculares y el ambiente que se respira es de paz y de contacto con la naturaleza. Ver el atardecer en este lugar no tiene explicaciones, es una experiencia que debes permitirte vivir.

Con amigos, en pareja o en solitario, un atardecer en Ponta da Piedade será un recuerdo que no olvidarás. Esta es una de las actividades que no puedes dejar de hacer y la favorita de los fotógrafos, debido a que el paisaje se llena de colores muy vivos acompañados de un cielo divino que hace que las fotografías salgan casi perfectas. ¿Te lo vas a perder?

2. Paseo en barco en Ponta da Piedade

Los paseos en barco en Ponta da Piedade son bastante solicitados por los visitantes. Tienen una duración de entre 70 y 120 minutos, serpentean entre las estructuras rocosas y su valor depende de varios factores: el estado de la embarcación o si quieres hacer otras actividades como snorkel o submarinismo. ¡En barco disfrutas del sol y de un baño en las aguas cristalinas de la zona!

Asimismo, los tour en kayak por Ponta da Piedade son muy concurridos y los grandes favoritos de los jóvenes, aunque son accesibles para todos, sin importar la edad. Este paseo en kayak te llevará a conocer bien de cerca las cuevas, donde te sentirás como todo un explorador. También puedes ir a otras playas que resultan inaccesibles por tierra. 

3. Visitar la Praia do Camilo

Darte un chapuzón en la Praia do Camilo es algo que no puede faltar en tu itinerario, porque si no lo haces, ¿de verdad fuiste hasta Ponta da Piedade? Admira sus tonalidades intensamente doradas, así como sus aguas color turquesa. ¡La naturaleza se esforzó al crear una playa con semejante belleza!

La Praia do Camilo es una de los símbolos de la región. Tiene un pequeño arenal, al cual puedes acceder descendiendo cerca de 200 escalones de madera. Suele estar concurrida, sobre todo en verano o durante los fines de semana. Está protegida entre acantilados recortados y se convertirá en tu destino playero favorito.

4. Visitar el Faro de Ponta da Piedade

Todo acantilado que se precie debe tener su faro, y Ponta de Piedade no podía ser menos. Se trata de una pequeña construcción que funciona desde 1913. Fue instalado en el lugar que ocupaba la antigua Ermita de Nuestra Señora de la Piedad, construida en el siglo XVI. Este faro tiene una torre cuadrada de mampostería (aproximadamente de cinco metros de altura) y dos edificios de planta baja, que originalmente sirvieron como residencia de los fareros.

Eso sí, está cerrado al público. Sin embargo, sí puedes tomar algo en un pequeño restaurante que hay junto a él y llevarte algún recuerdo de la tienda, eso es todo. No obstante, si sigues una pequeña carretera que hay en un lateral llegarás a un mirador desde el que podrás observar los acantilados y la playa de Doña Ana.

Notiespartano/ElViajeroFeliz

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