Luce tu cabello brillante pero no grasoso

El cabello brillante, puede ser sinónimo de estar bien cuidado e hidratado; no obstante, muchas veces ese brillo se convierte en grasa, y esto suele ser bastante incómodo para quienes lo sufren.

Lavarlo con mayor frecuencia es una de las opciones que se adoptan, pero debes saber que no es completamente efectivo, pues lavarlo constantemente provoca mayor producción de grasa.

Lo más recomendado en estos casos es utilizar productos que eviten el engrasado del cabello, y además, lavarlo cada dos o tres días, por ejemplo.

El cabello grasoso se produce por muchos factores entre los que podemos señalar el uso de productos con químicos fuertes que alteran el ph del cuero cabelludo y estimula las glándulas sebáceas, por factores genéticos, factores hormonales por el uso de algunos medicamentos, en la pubertad y durante el embarazo.

Independientemente de cuáles sean las razones por las cuales tu cabello se esté tornando grasoso, te compartimos algunas recomendaciones para que logres controlar el exceso de grasa, que perjudica el cabello, e incluso tu imagen.

Evita el cabello brillante por exceso de grasa

Es completamente natural que el cuero cabelludo produzca sebo que se pega al cabello y esto genere que se apelmace y se ensucie con mayor rapidez.

Un cabello es graso cuando el cuero cabelludo produce sebo en exceso y hace que el pelo esté limpio por menos tiempo.

Expertos señalan que es frecuente que una persona con piel grasa también tenga pelo graso, pues probablemente sea por factores genéticos. Sin embargo, la contaminación también es un factor que estimula que nuestro cabello se ensucie con más frecuencia.

Partiendo de ello se recomienda lavar el cabello cada dos o tres días. También se sugiere usar un champú purificante, evitar los champuses y acondicionadores con texturas oleosas o pesadas.

Trucos caseros para prevenir el cabello brillante y grasoso

– Mezcla un vaso de agua tibia con un vaso de jugo de limón y aplica en el cuero cabelludo con suaves masajes.

– Diluye en dos vasos de agua, un vaso de vinagre de manzana, mezcla bien y aplica en tu cuero cabelludo. Ten mucho cuidado con la cantidad de vinagre que usas, ya que puedes quemar tu cuero cabelludo.

– Prepara té negro, deja que hierva por 5 minutos y luego deja enfriar. Aplica la infusión con suaves masajes sobre el cuero cabelludo y déjalo por 10 o 15 minutos. Luego retira con agua tibia.

– Coloca a hervir agua y añade hojas de menta y romero, tapa la olla y deja hervir por 15 minutos, cuando enfríe el agua, cuélala y aplícala sobre tu cuero cabelludo, déjalo por otros 15 minutos y retira con abundante agua.

¡Stop a la grasa!

– Si la raíz del cabello es grasa y las puntas son secas, aplica el acondicionador o la crema para peinar de medios a puntas.

– Usa un champú adecuado para cabello grasoso, generalmente tiene una textura más ligera que deja el cabello menos pesado.

– Asegúrate que los productos que usas para lavar el cabello tengan un ph neutro que no alteren el equilibrio del cuero cabelludo.

– Cuando te laves el cabello, masajea suavemente el cuero cabelludo, ya que lavarlo de manera fuerte y agresiva estimula las glándulas sebáceas.

– Tocar el cabello constantemente hace que se engrase más rápido que de costumbre.

– Procura usar agua tibia o fría para lavar tu cabello, ya que el agua caliente estimula la producción de grasa capilar.

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