La carrera hacia el triunfo de la democracia insular por Morel Rodríguez Ávila

A veinte semanas, es decir 140 días de las elecciones del 21-N, con la responsabilidad que siempre nos caracteriza, puedo anunciar que ganaremos la Gobernación del Estado Nueva Esparta.

Mi seguridad estriba en el diario crecimiento de mi candidatura, que se concreta en cada rincón de Margarita y Coche y se palpa en los rostros de mujeres y de hombres que empeñan su palabra a favor de nuestro mensaje.

Gente  conocedora de mi proceder de líder que no miente; de fiel cumplidor de compromisos; con experiencia de mando, de administrador cuyas cuentas siempre fueron claras; de obra comprobada; de raizal sentimiento democrático, y toda una vida dedicada al engrandecimiento de Nueva Esparta y a la superación social de nuestro pueblo.

Y eso es una verdad incontrovertible, que no puede esconderse.

Pero mi confianza en el triunfo también está dada en que manejo realidades. No elucubro, no alardeo, no miento. Voy a lo cierto, a lo preciso.

No son los actuales tiempos para soñar sino para, con mucha voluntad, perseverancia y firmeza, estar recorriendo el camino perfecto que supimos trazar, porque era obligación contraída con mi pueblo, que nos conducirá a la recuperación integral del progreso y desarrollo que Nueva Esparta reclama con todo derecho, porque lo tuvo, y lamentablemente fue perdiendo en los últimos ocho años de pésimo desgobierno de dos gobernadores que no entendieron ni supieron lo que es saber gobernar y, por no saberlo, dejaron que a Margarita y Coche les arrebataran lo que con mucho esfuerzo, decisión y unión de voluntades les habíamos construido

Un asunto que nadie puede negar como imposible igualmente resulta negar que el agua de la mar sea salada.

En lo que afirmamos no puede verse señal alguna de irresponsabilidad. Es lo que habrá de suceder. Los hechos, uno tras de otro, que se están sucediendo a diario en nuestro escenario regional en lo político, así lo indican y las encuestas lo reiteran. Menos puede argumentarse que nos mostramos  engreídos o exagerados. Lo primero nunca ha sido ni será banderita que hayamos izado. Lo segundo, menos. Simplemente, está allí, a la vista de todos. Pocos, muy pocos, para no verlo, se hacen los ciegos y son los mismos que se muestran sordos para no escuchar que la calle grita nuestro nombre.

Desde que en Playa Valdés, frente a nuestros amigos pescadores lanzamos, a principios de marzo, nuestra candidatura, que días después reafirmamos en multitudinaria asamblea en Los Cocos, otra mitad de Porlamar, quedó de una vez por todas definido, del lado del ala democrática, lo que sería el cuadro electoral insular.

Fue el propio pueblo quien nos impuso en el primer lugar y de allí, a la fecha, nuestro ascenso es comprobadamente creciente.

No es mentira, tampoco invento. Hacia nuestro nombre y lo que hemos venido señalando será el nuevo gobierno, los apoyos, los respaldos son tan múltiples como sólidos. Proceden de todos los sectores, verdadera muestra de confianza que evidencia fe en que sí podremos, juntos, alcanzar el triunfo, que es lograr reiniciar la gigantesca tarea de rescatar, es la palabra adecuada, a Nueva Esparta y a devolverle a nuestro pueblo su calidad de vida y la verdadera democracia insular.

Lo lograremos.

@MorelRodríguezA

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