Irán abre comicios presidenciales con escaso entusiasmo

Los iraníes comenzaron a votar este viernes (18.06.2021), sin gran entusiasmo, para elegir a un nuevo presidente, en un proceso que probablemente ganará un juez ultraconservador y ferozmente leal al establishment religioso.

El guía supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, emitió este viernes en Teherán el primer voto de las elecciones presidenciales, dando por abiertas las urnas.

Cerca de 60 millones de personas están habilitadas para votar hasta la medianoche local (19H30 GMT), en un proceso electoral que podría extenderse hasta dos horas más y cuyos resultados se conocerán al final de la mañana del sábado, según las autoridades.

El ultraconservador Ebrahim Raisi, jefe de la Autoridad Judicial de 60 años, no tiene rivales de peso tras la descalificación de sus principales adversarios políticos y aparece como claro favorito para ganar las elecciones, que marcan el fin de una campaña electoral que despertó poco entusiasmo entre los iraníes.

Sondeos proyectan inédita abstención

Según los pocos sondeos disponibles, la abstención podría llegar a un nivel inédito y superar el 57%.

Ante los llamados en redes sociales a boicotear la votación, Jamenei llamó el miércoles a sus compatriotas a participar masivamente en el escrutinio para elegir un «presidente fuerte».

En mayo, el consejo de guardianes de la Constitución, órgano no electo encargado de controlar las presidenciales, autorizó la candidatura de siete hombres entre 600 candidatos.

Pero solo cuatro quedaron en la contienda, luego de que tres desistieran de participar el miércoles pasado, y dos de ellos llamaron a votar por Raisi.

Rivales poco conocidos

Sus rivales son un diputado poco conocido, Amirhosein Ghazizadeh-Hachémi; un excomandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, el general Mohsen Rezai, y un tecnócrata, Abdolnaser Hemati, expresidente del Banco Central.

Este último es considerado el único reformista en la contienda.

«Yo amo a mi país, pero no acepto a estos candidatos», declaró a AFP Abolfazi, un herrero sexagenario que había defendido la Revolución Islámica de 1979, pero que actualmente se dice decepcionado de las opciones políticas que se ofrecen.

Una opinión frecuentemente escuchada en las calles es que la elección está decidida de antemano y que fue organizada para asegurar la victoria de Raisi, algo que las autoridades niegan.

El presidente tiene poderes limitados en Irán, donde el poder real está en manos del guía supremo, Jamenei.

El descontento y el rechazo a las autoridades se vive cada vez más abiertamente ante la grave crisis económica y social provocada por el restablecimiento de sanciones estadounidenses.

En el invierno 2017-2018 y en noviembre de 2019, Irán vivió dos olas de protestas por reivindicaciones socioeconómicas de los sectores populares, y ambas fueron violentamente reprimidas.

Para la oposición en el exilio y las ONG, Raisi es la encarnación de la represión y su nombre está asociado a las ejecuciones en masa de detenidos de izquierda en 1988, aunque él niega toda participación

Notiespartano/DW.com/Reuters

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