El Amazonas y su pasado oculto

En los últimos años, los científicos han cambiado su percepción sobre el Amazonas.

Este pulmón del planeta de 5 millones de kilómetros cuadrados infunde la idea de ser un lugar virgen, inalterado por el hombre hasta la llegada de la deforestación moderna. Pero esto no es así. En realidad, la edad del Amazonas es variable. Existen regiones con menos años que el resto, y en ellas vivieron civilizaciones en armonía con la selva, como muestra un estudio reciente del Museo Field de Chicago, Estados Unidos.

El secreto de la tierra

Para un ecólogo resulta complicado conocer la edad de bosques y selvas. No hay diferencias claras entre un bosque de mil años de antigüedad y otro de cinco mil años. Los árboles en ambos casos habrán llegado a su máxima extensión, y los vegetales tendrán varias generaciones a sus espaldas.

Para analizar la antigüedad del Amazonas, la clave está en el suelo. Las plantas absorben la sílice de la tierra para transformarlo en fitolitos, un mineral que sirve como soporte estructural. Cuando la planta muere, estos fitolitos caen en la tierra, y pueden ser analizados por los científicos. Así, una muestra de tierra actúa como una cápsula del tiempo, donde podemos conocer las especies vegetales que vivieron en una zona a medida que se analizan los fitolitos de las capas más profundas.

Un equipo de científicos del Museo Field de Chicago recogió muestras de tierra del Amazonas a través de varias excursiones realizadas en los últimos años. Si una región hubiera sido talada en el pasado, se vería una alteración en los fitolitos asociada a ese momento histórico. Si una especie vegetal hubiera sido extinguida o introducida, también puede ser reconocida.

Uno de los primeros resultados fue el descubrimiento de regiones jóvenes dentro del Amazonas. Estas áreas tienen árboles con aproximadamente cinco mil años de antigüedad, y los fitolitos muestran que antes hubo un lapso de tiempo en el que no creció nada. Además, en las mismas capas profundas sin fitolitos se encontraron restos de carbón. El ambiente en el Amazonas es tan húmedo que es difícil pensar en un incendio forestal provocado por algún rayo, así que se asume que ese carbón es una señal de presencia humana.

Dado que los humanos estaban asentados hace cinco mil años, es probable que los restos procedan de culturas amazónicas previas a la colonización europea, desaparecidas por las enfermedades que trajeron los colonos. Cuando las tribus desaparecieron, la selva recuperó su territorio gradualmente, volviendo a crecer los árboles y tapando cualquier resto arqueológico.

Civilizaciones sostenibles

El descubrimiento de estas civilizaciones provocó un debate entre los ecologistas sobre las consecuencias políticas del mismo. Si había zonas deforestadas en el Amazonas y se están regeneradas, esto podría servir como excusa de las explotaciones madereras para poder esquilmar una región mayor del Amazonas. Si sabemos que el Amazonas puede curarse, algunos querrán hacerle más daño.

Pero no todos los restos de actividades humanas en el Amazonas están asociados a la deforestación. En otras muestras de tierra se han encontrado restos de fitolitos y carbón a la misma profundidad. Es decir, algunas civilizaciones amazónicas debían vivir en la zona, pero de una manera sostenible sin afectar a la vegetación de alrededor. Los vegetales de estas zonas en la actualidad son idénticos a las que podíamos encontrar entonces, indicando que el ser humano no provocó ningún cambio en la biodiversidad con su paso.

Esto levanta interrogantes sobre cómo vivían estas civilizaciones. Sin más restos y sin posibilidad de realizar excavaciones es difícil conocer estas culturas, aunque probablemente fueran nómadas recolectores que vivían viajando a través de la selva y fusionándose con la naturaleza.

Además, hay que tener en cuenta que en el Amazonas no todas las zonas sin árboles están asociadas a la actividad humana; también, existen pequeñas zonas deforestadas de manera natural. Son pequeñas calvas en las que las condiciones de humedad y minerales del suelo impiden el avance de la selva. Los ecólogos investigan la fauna de estas calvas como si fueran islas en un archipiélago, ya que por ejemplo las aves de estas regiones se comunican y viajan entre zonas aisladas, evitando la selva que las rodea. Puede que el ser humano viviera igual en el Amazonas, con tribus pequeñas y separadas por la selva. Algunos aprovecharon las zonas sin vegetación, otros se fusionaron con ella.

En la actualidad, todavía existen pequeñas tribus que viven en el Amazonas, normalmente cerca del rio. Estas tribus son estudiadas por los antropólogos ya que su relativo aislamiento tras la colonización les ha permitido conservar su lengua y costumbres, desvelando pistas sobre la cultura humana en el pasado

Notiespartano

Compruebe también

“Chile is Back” da la bienvenida a viajeros

Toda persona no residente podrá ingresar a Chile desde el próximo 1 de octubre, cumpliendo …