Ley de Hacienda Pública Estadal por Morel Rodríguez Avila

En otros textos, que resumen mis reflexiones sobre cómo adelantaré, desde la Gobernación del Estado, el renacer económico de Nueva Esparta, una tarea de verdad inconmensurable en todo sentido que nos obligará a trabajar con absoluta dedicación y voluntad de servicio, en perfecta mancomunidad con todos los sectores de nuestra sociedad civil, he sostenido que la descentralización es un extraordinario instrumento de liberación que facilitará a la provincia venezolana reducir, casi al mínimo, su dependencia actual del gobierno central y, en una responsable autonomía reencontrar de nuevo su propio camino al desarrollo. 

Nadie puede desconocernos que, como parlamentario y político al servicio total  de los neoespartanos, hemos dado muchas muestras, todas fehacientes,  de ser impulsor y defensor a ultranza del proceso de descentralización, como un reconocimiento a que los pueblos son propietarios únicos de su destino, por eso considero inadmisible que la tan anhelada Ley de Hacienda Pública Estadal, comenzada a discutirse en la Asamblea Nacional en 2007 y aprobada en su primera discusión en mayo de 2016, desde entonces repose en la Comisión de Economía, esperando tan sólo por la consulta pública, para darle la segunda discusión,. Tal omisión, por no decir otra cosa, es un acto en realidad atentatorio contra el desarrollo de la provincia venezolana. 

La Constitución vigente en muy clara en cuanto al señalar, en su artículo 159 que “Los estados con entidades autónomas e iguales en lo político, con personalidad jurídica plena, y quedan obligados a mantenerla independencia, soberanía e integridad nacional, y a cumplir y hacer cumplir esta Constitución y las leyes de la República”. 

A las competencias de los Estados plasmadas en el artículo 164 constitucional les ha faltado para su desarrollo la aprobación de algunas leyes que le permitan la conformación y fortalecimiento de sus ingresos propios para poder formular sus presupuestos más realistas de acuerdo al cúmulo de necesidades insatisfechas de nuestras comunidades que requieren ser atendidas para poder vivir con dignidad sin depender tanto del nivel central, porque  la autonomía contemplada en el artículo 159 constitucional, seguirá siendo una utopía que no permite el avance de la democracia como proceso político y social. 

La globalización y el desarrollo tecnológico unidos en el avance de los derechos humanos requieren decisión que brinden la esperanza de un mundo mejor, más justo, que elimine las iniquidades y las injusticias para vivir en paz y bienestar. 

Como próximo gobernador de Nueva Esparta, a través de la Asociación de Gobernadores, libraré una campaña a n9ivel nacional que conlleve al parlamento nacional la aprobación de la Ley de Hacienda Pública Estadal que permita el fortalecimiento definitivo y necesario de las finanzas de los estados que, a la vez que faciliten la puesta en práctica  de un modelo de desarrollo de la gestión pública sin el obligatorio cabildeo en el nivel central, permita el empoderamiento real de las comunidades en la construcción de su propio destino. 

La otra bondad, de aprobarse la referida Le, lo constituye el hecho que los municipios también serán beneficiarios y receptores de recursos financieros para que, mediante un proceso mancomunado con sus gobernadores articulen políticas públicas cada vez más efectivas, 

@MorelRodríguezA

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