¿A qué juegan los políticos?, por José Angel Borrego

Escuchamos vía WhatsApp una conferencia dictada por el ex magistrado del TSJ y profesor universitario Moisés Troconis Villarreal donde este abogado, con serenidad apabullante, nos obsequia una radiografía de los políticos actuales, de esos que hoy ocupan curules en la AN legítima y también en la espuria.  Todos, sin una honrosa excepción, son culpables del estado de cosas que vivimos y que afectan la institucionalidad del país.

Nosotros habíamos señalado cada uno de esos puntos pero no con el bisturí jurídico del Dr. Troconis, faltando que se adicione a esta exposición que los partidos y sus líderes, encompinchados (no cabe otra acepción) evitan que leyes vigentes regulen el funcionamiento de los partidos según lo previsto y se practique en ellos la democracia y la alternabilidad que con hamletiano histrionismo reclaman cuando se les afecta.

Allí, doctor Troconis, radica, en nuestro modesto criterio, la raíz de todos los males políticos de Venezuela. Los líderes se atrincheran en sus cúpulas de los partidos y obturan el avance de las generaciones que eximen sus vigencias.

Crean multisápidas trabas para manejar al partido de espaldas al respeto de las mayorías. Generan protocolos que les permiten validar cuanta trácala se les ocurre, y la más importante, tienen “la llave de San Simón” en el CNE y solo ellos pueden postular y revocar candidatos hasta para reina de carnaval.

Esos mismos anti-demócratas que impidieron la escogencia del Comité de Postulaciones al CNE pasando por encima de la Constitución, con el ardid de Penélope estiraron la corroída colcha para ungir a una decena de personas honorables. Y luego, dicho comité nunca logró operar por desacuerdos entre políticos lo que permitió a Felipe Mujica solicitar al TSJ designar a los rectores del poder electoral.

Claro que fue una jugada nada maestra ni sorpresiva porque estábamos preparados para ese desenlace de tan bufa jugada de los diputados, repito, sin excepción alguna porque nunca escuchamos de alguno de ellos denunciar la marramucia que se estuvo tramoyando. Y es natural que pensemos que esa jugarreta se hizo en complicidad con el gobierno, como diría el antiguo IAN: “a título oneroso” y Maduro declinó en Felipe Mujica la estocada final prevista en la Carta Magna y no violando la Constitución como alegan payasos tarifados. El TSJ procedió como ya se hace costumbre porque esa previsión aparece en el texto fundamental de la república.

Si algo nos satisface es abstenernos de votar porque no hay elegibles en el muestrario político. En los tres últimos procesos no nos hemos embadurnado el dedo con tinta “indeleble”. Vade retro, políticos..!

JoséAngelBorrego

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