Cuba prepara sus tropas antimotines en medio de pandemia

En medio de la emergencia nacional impuesta en la isla tras la expansión del Covid-19 y el agravamiento de la crisis económica evidenciada en la escasez y desabastecimiento de alimentos y productos básicos, el régimen divulgó un reportaje televisivo sobre las tropas antimotines que, según oficiales entrevistados en el material, están preparadas para enfrentar a las «acciones contrarrevolucionarias».

Imágenes que mostraban a elementos de la Brigada Especial Nacional [conocidos como «boinas negras»] subordinada al Ministerio del Interior, en maniobras que incluían brigadas caninas, escudos, fusiles de asalto y ejercicios tácticos de asalto y represión ante disturbios, dejaron claro un mensaje: ante cualquier descontento social se usará la fuerza extrema.

 
 
 

Meses atrás el régimen había justificado la militarización de las calles para controlar y custodiar las interminables colas y aglomeraciones de ciudadanos para comprar alimentos racionados. Militarización que se incrementó desde el pasado 20 de julio, cuando el régimen decidió instaurar más de setenta tiendas para adquirir alimentos y productos exclusivamente en dólares estadounidense y otras ocho monedas extranjeras.

Una decisión que fue catalogada por varios economistas como «apartheid económico». El descontento que repudió esta medida fue masivo en toda la isla, y no pocos analistas han conjeturado que este podría ser el detonante para una protesta popular a nivel nacional.

Otro de los oficiales de alto rango, el mayor Rafael Palomino Herrera explicó que «a medida que pasa el tiempo el enemigo y la delincuencia van perfeccionando y nosotros vamos perfeccionando los métodos también». Por su parte, el mayor Adalberto Soriano recalcó que, «nos entrenamos para defender a la Revolución y mantener nuestras conquistas».

Boinas negras

El régimen cataloga como «contrarrevolucionarios» y «enemigos» a periodistas y artistas independientes, activistas por los derechos humanos y a organizaciones opositoras pacíficas. La exhibición y televisación de boinas negras en operaciones de contrainsurgencia es interpretado, en todo caso, como un uso excesivo de fuerza si fuese a utilizarse solo contra el sector opositor en la isla.

La coacción está dirigida a toda la sociedad civil que, en seis décadas y a excepción de las paradas militares y en dos casos excepcionales, nunca había visto a los llamados boinas negras en acción.

En un país donde «el enemigo» puede ser desde un familiar que denuncia la muerte de un ser querido por negligencia médica o bajo custodia policial; hasta un escritor que critica una medida gubernamental, un grupo de mujeres que exigen la tipificación de la violencia de género o jóvenes que promueven leyes de protección animal, resulta sencillo coincidir en que estas demostraciones de la Brigada Especial Nacional, divulgadas por la televisión nacional es dirigida al pueblo.

Es improbable, y absolutamente imposible, una insurrección armada en la isla que requiera el uso de estos elementos del Ministerio del Interior. Solo la paranoia gubernamental y la retórica del Partido Comunista «del enemigo por todas partes» podría justificar tales procedimientos. Paranoia que destacó el propio presidente, Miguel Díaz-Canel, cuando el pasado 16 de julio afirmó que, «los enemigos de la Revolución […] apuntan al nivel de vida por las colas del pollo, atacan incesantemente todo lo que se hace, se critica la gestión económica, no han desistido en buscar puntos de quiebre en temas sociales como la igualdad de matrimonio y el maltrato a los animales».

Notiespartano/El País

Compruebe también

Cubanos manifiestan fuera del Ministerio de Cultura en una rara muestra de disenso

Cubanos se reunieron en el exterior del Ministerio de Cultura de Cuba para respuestas sobre la huelga de hambre de un grupo de artistas