¿Dónde están los recursos?, por Morel Rodríguez Ávila

Hay muchas preguntas obligantes que hacerle a los gobernantes. Ellos son los llamados a responderlas, sin dilación ni mentiras. Están obligados a enfrentar y resolver lo posible de cada requerimiento que el pueblo les demande pues, así lo dicta la ley, ya que ellos son electos para regir los destinos de su gente. Desde luego, la responsabilidad, la sensibilidad, el sacrificarse, la dedicación son, entre otros muchos elementos, necesarios en quienes logren alcanzar el respaldo del pueblo y, en su función de gobernantes, con estricto apego a la ley en todo y para todo, le retribuyan al elector su respaldo con hechos realmente concretos.

Pero debe resaltar en ellos la determinación a la hora de defender los intereses de su gente y sus regiones ante la siempre voraz actuación del centralismo, mucho más limitante cuando no se es partidario del mismo pensamiento ideológico.

Recuerdo la última de las reuniones a las cuales fui convocado por el entonces presidente Hugo Chávez, esta vez el Encuentro de Gobernadores y Alcaldes del Oriente del país con el Jefe del Estado. Allí se examinó todo lo relativo a montos y distribución de recursos que le correspondía a cada gobierno local y regional. Yo le manifesté abiertamente al mandatario lo atinente al financiamiento de la nueva red de tuberías que, desde la represa Clavellinos hasta la playa, transportaría el agua potable a Nueva Esparta y de allí, vía Coche, a Margarita, por el acueducto submarino. La tubería estaba rota dada las tomas clandestinas que del líquido hacían cientos de conuqueros, empresarios y hacendados mermando en demasía el caudal que debía surtir a Nueva Esparta. Y, además, reparar la tubería submarina con graves fallas en su estructura.

El presidente me escuchó con mucha atención. Incluso le sugerí que el total de recursos a destinarse a tan urgente obra se le entregase al Ministerio del Ambiente para que fuese este despacho el que se encargara de tal responsabilidad. Aclaré que no buscaba reconocimiento alguno, porque era mi obligación garantizarle al pueblo insular la concreción de esa obra. El presidente lo aceptó y en esa reunión, por cierto, me puso como ejemplo para que los gobernadores del oficialismo imitaran, hasta superarla, la gestión que yo venía realizando a favor del progreso y desarrollo del pueblo neoespartano.

Preguntar, ahora, dónde están los recursos para construir las obras que el pueblo  insular merece y reclama es, reitero, obligante- Las alcaldía y la gobernación los requieren para cumplir las demandas de la comunidad regional. Y el gobierno nacional responderles con prontitud y eficacia.

Sea igualmente necesario recordarle, a los que han olvidado y a quienes no lo vivieron, que hicimos del gobierno un hecho diario de entrega, abnegación y ejercicio democrático, sin exclusiones, que buscaron –y lo lograron- el crecimiento social y económico insular. Y como todavía se escucha, de todo lo actuado hay una prueba convertida en obra en cada pueblo.

@MorelRodrìguezA

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