El fracaso de los brujos, por José Angel Borrego

Observando al país se nos viene al recuerdo el libro de Galifret Yves de hace unas cuantas décadas que pese al título no guarda relación alguna (o muy poca) con el tema que traemos a colación. Porque sin rodeos filosóficos nuestra intención es concluir en que en Venezuela, los brujos, configurados por el País Político, fracasaron estrepitosamente desde hace unos 30 años cuando ambiciones desmedidas derrocaron a Carlos Andrés Pérez que había sido objeto de un golpe de Estado por quien luego sería premiado por Rafael Caldera con libertad plena y plenos derechos políticos. Ese señor, junto a los 27 miembros del CEN que expulsaron a Pérez de AD, encabezados por Luis Alfaro Ucero y aupado este por Henry Ramos Allup, conforman esa élite de brujos fracasados de la política venezolana. A partir de allí no ha existido una sola decisión iluminada por la cordura, ni desde el gobierno y menos de la oposición. Tal vez salve la honrilla la decisión de integrar la MUD lo cual se empañó un tanto por la arrogancia de sus jefes. Y ahora, cuando el país está acorralado (y no por tropas gringas precisamente) cada brujo iza una bandera dislocada, sin pundonor, sin coherencia y sin el más mínimo recato ante el país nacional.

Nuestros brujos han fracasado y seguirán por esa vía hasta solo Dios sabe cuándo. Sea como lo haya logrado, Maduro permanece en el poder dislocando cada vez más el engranaje de la Nación. Es tal la demencia que embarga a esta sección de brujos fracasados que el propio Maduro ordena al TSJ que restituya la señal de DirecTV y este órgano se presta para una payasada estéril ocupando oficinas como si con ello fuere posible restituir el hilo comunicacional.

Diosdado, por otra parte, advierte a Henri Falcón que no lo admitirán de nuevo en el PSUV. ¿Tan desesperado está el líder de “la mesita” que anda buscando cobijo en el dogout rojo? Y sin que exista una razón digerible el dólar se dispara a más de Bs 200.000 por unidad.

En cuanto a la oposición en lugar de afianzar el liderazgo de Guaidó hasta nuevas perspectivas, de acuerdo a muestreos serios el afecto hacia el presidente de la AN retrocede aunque, ¡gracias a Dios! la gente no se transa por el oficialismo. Queda en el aire y sin un líder en quien confiar.

Hay opciones, pero como dice Andrés Velásquez, es preciso contar con el chavismo para buscar una salida decorosa para ambas partes que beneficie a los venezolanos. Maduro está desesperado aunque no lo aparente. Depender de cinco barquitos con gasolina tiene que ser frustrante porque se le asoma la pregunta: ¿y mañana..? De tal forma que es preciso y resulta imperioso introducir una cuña en esa rendija para lo cual no se necesita ser brujo sino transigente. ¿Es mucho pedir?

2020/JoséAngelBorrego

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