El club de los terceros por José Gregorio Rodríguez

A pocos días de comenzar oficialmente la campaña electoral para las megaelecciones regionales y municipales de noviembre el próximo jueves 28 de octubre, tengo en mi mesa de trabajo los resultados de los últimos sondeos de opinión realizados en el estado Nueva Esparta, de cara a esta consulta electoral, por las reputadas empresas; MDC, Datincorp, Hinterlaces (Flash) y la más reciente de Datanalisis.

Todas apuntan en la misma dirección, pero hoy no comentaremos ese asunto, en consideración con los menos favorecidos hasta ahora por los “números”, para ver si se produce algún cambio en el panorama. Esperaremos los resultados de los estudios en “pleno desarrollo” para hablar sobre el tema. No es fácil para ningún aspirante conocer anticipadamente hacia donde “apuntan los cañones”. El síndrome del candidato los convierte mentalmente en ganadores hasta el último minuto, hasta que se cuente el último voto. Por aquello de que la esperanza es lo último que se pierde.

Sólo adelantamos que los resultados que se vienen observando desde marzo de este año, no han hecho sino consolidarse en todas las investigaciones realizadas y creemos que a menos suceda un hecho sobrevenido que por su magnitud impacte de manera importante la opinión pública, será muy difícil que varíe el rumbo de los acontecimientos. Quizá, solo quizá, se registrarán cambios en el ámbito municipal. Seguramente se incline la balanza hacia uno u otro candidato a alcalde de los que hoy aparecen mayormente favorecidos, por razones y alianzas de todo tipo, estrictamente locales.

Nos quedan los domingos 31 de octubre, 7 y 14 de noviembre para referirnos al tema. Aunque seguramente la importancia del acto comicial del domingo 21 de noviembre nos obligue a publicar una reflexión anticipada, al filo de la fecha de la conclusión oficial de la campaña electoral.

Sin embargo, no podemos dejar de referirnos a la reiterada vocación suicida de la dirección política de la oposición venezolana.

Nadie entiende cómo para elegir 23 gobernadores, 335 alcaldes y cerca de 3 mil cargos deliberantes, entre legisladores regionales y ediles municipales, el antichavismo se presenta con cerca de 68 mil candidatos. En promedio, más de 20 aspirantes por cada cargo a elegir.

Por su parte, el PSUV y sus aliados del Gran Polo Patriótico Simón Bolívar, para cerca de 3 mil 100 cargos de elección en disputa, presenta igual número de candidatos. No hay que ser muy “avispado” para imaginar el resultado.

Esa proporción de aspirantes en mayor o menor medida, también aplica para Nueva Esparta y, como estamos analizando el comportamiento de la oposición, vamos a referirnos en esta oportunidad al único municipio donde la oposición alcanzó la victoria en diciembre del 2017. El municipio Maneiro (Pampatar).

Para las elecciones de alcalde del 10 diciembre del 2017, el entonces recién electo gobernador de Nueva Esparta, Alfredo Díaz, aun cuando su partido político para la fecha, Acción Democrática (AD), llamó a la abstención, postuló aspirantes a las alcaldías en los 11 municipios de la región, utilizando principalmente las tarjetas de Un Nuevo Tiempo (UNT) y Avanzada Progresista (AP). En reiteradas oportunidades proclamó públicamente la victoria de sus candidatos. Nada más lejos de la realidad.

No se habían cumplido dos meses de su elección como gobernador el 17 de octubre de ese año y Alfredo Díaz, sufría su primera derrota política como jefe político de la oposición. En el único municipio donde las fuerzas del oposicionismo obtuvieron la victoria, al gobernador le había tocado retirar a su candidato, el ex alcalde y ex diputado a la Asamblea Nacional (AN), Orlando “Nano” Ávila. Su candidatura nunca “alzó vuelo”. El señor Díaz” se retrató coleado en la foto de una victoria que no le correspondía. El joven aspirante, Morel David Rodríguez, se impuso sin problemas en su primer intento de ser alcalde.

Se imponía un candidato debutante a alcalde luego de la hegemonía ejercida en ese municipio por cuatro períodos consecutivos, dos del señor Ávila y los dos siguientes de su señora esposa.

Recibió su despacho Morel David Rodríguez, en uno de los municipios con mayores recursos del oriente del país, con un parque automotor convertido en chatarra, sin camiones, sin cisternas para el agua, un camión de basura accidentado y un camión tipo vactor también fuera de servicio, con sólo una unidad automovilística de la Policía Municipal, que gracias a Dios era sincrónica y por lo menos encendía “empujada”, un par de motocicletas en estado de precariedad operativa y tres bicicletas para algo más de 20 funcionarios policiales.

Precaria situación en un municipio extraordinariamente rico, con abundantes recursos ordinarios por concepto de situado constitucional e inimaginables recursos extraordinarios por concepto de créditos adicionales procedentes del Ejecutivo Nacional, por concepto de FIDES, Ley de Asignaciones Económicas Especiales (LAE) y por cualquier otro beneficio que el gobierno nacional les otorgó por concepto del excedente de los precios petroleros, en los años de las “vacas gordas”.

Por si fuera poco, en los cuatro períodos de Ávila y su consorte al frente de la alcaldía, los tributos municipales estuvieron privatizados, y produjeron hasta 34 millones de dólares en un sólo período. Por 13 años estuvieron en manos de una empresa que ni siquiera era margariteña.

Para graficar lo que les quiero decir, imagínense el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT) de Venezuela, el cual existe desde el año 1.994, en manos privadas, “pagándose y dándose el vuelto” con el dinero de los impuestos de los venezolanos.

Además, quienes recaudaban los impuestos en Maneiro, la empresa Servicios de Gestión Comercial (Segecom), cobrara el 10 % de comisión por su trabajo. Sólo Dios, quienes repartieron y los que se beneficiaron de “la cochina” saben cómo se distribuyeron esos recursos.

Entre otras cosas, esta empresa fue denunciada el 14 de enero del 2.013 por ante la Fiscalía Tercera del Ministerio Público de Nueva Esparta, por el entonces concejal Anselmo “Chemito” Brito, por ilícitos administrativos y penales en agravio de la Hacienda Pública Municipal del Municipio Maneiro, según evidencia consignada por el denunciante el 3 de enero de ese mismo año.

Los detalles de la denuncia no son el leitmotiv de este comentario y supongo se conocerán ampliamente en su momento, entre otras cosas porque una fuente de este humilde servidor regularmente bien informada, me comentó esta semana que se están propiciando los mecanismos para reactivar la investigación para determinar responsabilidades penales y administrativas en este caso.

Cuatro años después, para las megaelecciones del 21 de noviembre próximo, la historia se repite, con Alfredo Díaz como candidato a la reelección en la gobernación y con Nano Ávila, nuevamente como su candidato a burgomaestre del municipio Maneiro.

Definitivamente, ambos políticos parecen destinados a disputar el liderazgo de un club que seguramente dará muchas razones para “llorar”. El Club de los Terceros del estado Nueva Esparta.

José Gregorio Rodríguez/Jotaerre577@gmail.com

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