La Unidad por Nueva Esparta una real obligación de todos por Morel Rodríguez Avila

Unir voluntades siempre resulta favorable a la causa que se persigue. Especialmente si el objetivo es mayor. En este caso, el futuro inmediato de nuestra querida región insular. Los neoespartanos nunca rehuimos retos. Es tradición bien respetada aceptarlos responsablemente y sobre la marcha procurar que su desarrollo resulte satisfactorio, que beneficie realmente a nuestra gente. Esa es la prioridad. Buscar esa unión es agrupar las opiniones, aunque diversas, lo cual es natural, pero con un sentido compartido: examinarlas para seleccionar las mejores y así, muy democráticamente, decidir cuál puede ser la línea a trazarse como estrategia central del propósito que se persigue finalmente.  

Actuar de este modo resulta necesario para que el entendimiento se concrete en palabra y obra. Así hemos actuado en el escenario político, procurando que el respeto al circunstancial adversario, que nunca consideramos enemigo, sea inamovible; que la idea defendida tenga peso e importancia.  

Lo uno, porque se le crea no solo conveniente sino ajustada a la realidad imperante y, lo otro porque esa idea esté construida con sinceridad y se dirija en exclusiva a la superación de la problemática creciente en todos los niveles. De allí que la Unidad por Nueva Esparta, para nosotros constituye una real obligación de todos y en esa intención marcamos los pasos a seguir en estos tiempos de angustia y desesperanza, tal cual nos lo advirtiese el Maestro Luis Beltrán Prieto Figueroa, empinándonos sobre las dificultades. 

Una verdadera democracia es aquélla que rinde al colectivo una probada mayoría de soluciones a las demandas de la gente, porque en su cuerpo y alma esa democracia es el mejor de los instrumentos que el pueblo tiene para alcanzar sus reivindicaciones, dentro de un estado de derecho en donde la libertad lo sea a plenitud.  

Esa democracia, además, como sistema de gobierno, es la única que, a través del tiempo en Venezuela y en cualquier otra parte del mundo donde se ha instituido, ha rendido cuentas claras a pesar de haber sufrido todos los embates de quienes la combaten, precisamente porque la saben única y con mayor aceptación por parte de los pueblos. Nadie puede negarle que sus triunfos son muy superiores a los fracasos y es a la democracia la que Venezuela debe, sin duda alguna, su modernización, su progreso y su desarrollo. 

Esa unidad la precisa hoy en día nuestra tierra urgentemente. Es la manera requerida, en el marco democrático, dentro de la lera y el espíritu constitucional, que puede facilitarnos, por la unión de voluntades lograda, alcanzar los objetivos que se tracen para concretar, por ejemplo, la restitución a Nueva Esparta de lo que se le ha arrebatado, por desidia, inacción, insensibilidad o simplemente por la perniciosa voracidad centralista. 

Hay que buscar cómo hacerle comprender al Ejecutivo Nacional y al regional que revivir el turismo, la pesca y el Puerto Libre, son una necesidad que demandan Margarita y Coche, porque son instrumentos estratégicos de la economía insular, que nadie puede negarlo es cierto. Reconocemos las muchas diligencias que en el tiempo han llevado a cabo la dirigencia empresarial de nuestro estado, y sobre el particular bien se conoce que la nuestra ha sido una sola actitud: apoyar la importancia que tienen tal vitales áreas para nuestro desarrollo integral, y al respecto mucho hemos escrito y difundido regional y nacionalmente sobre esa urgencia. 

La unidad, entonces, debe darse con la participación de todos los actores sociales, económicos, culturales y políticos.. La unión de voluntades a la cual una vez más estamos exhortando va mucho más allá. Pretende conjugar intenciones para que ese propósito tenga finalmente positivos resultados y no se pierda esfuerzo alguno, por mínimo que sea, en la tarea de blindar la posición de todos a favor de la recuperación integral de Nueva Esparta. 

Nuestra insularidad geográfica nos condiciona en todo sentido en relación con la inmensidad del país. Todo para Margarita y Coche se cuadruplica y en estos tiempos de aguda crisis, lo que nos acontece se torna muy peligroso en lo económico y en lo social especialmente, dada la alta dependencia de tierra firme, que cada día es superior. No tenemos un desarrollo industrial altamente capacitado o poderoso. Nuestro Turismo, que a Margarita es lo que al Zulia su petróleo, tenemos que impulsarlo, promoverlo, apoyarlo y otorgarle las condiciones básicas para su recuperación primero y, después, su consolidación definitiva. 

Mi candidatura a la Gobernación de Nueva Esparta, es una necesidad y mandato que así me lo están manifestando a diario los distintos actores de la sociedad civil organizada, y el propio pueblo insular. 

Siempre he tenido clara la misión y la visión de construir un destino mejor para Nueva Esparta. En el ejercicio de las funciones como gobernante lo he demostrado con las acciones, estrategias y tácticas correspondientes a un Plan de Desarrollo Integral, factible, objetivo, responsable y comprometido con las mejores aspiraciones de nuestra gente. Y así actuaremos siempre. 

@MorelRodríguezA

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