Senado de EEUU confirma a jueza Amy Coney Barrett para la Corte Suprema

El Senado de los Estados Unidos confirmó este lunes a la jueza Amy Coney Barrett como nueva magistrada de la Corte Suprema de ese país. 

Barrett fue confirmada con 52 votos a favor, todos de senadores republicanos, y 48 en contra, todos los demócratas y una legisladora republicana.

Barrett, una católica ferviente opuesta al aborto, cambiará la configuración del máximo tribunal que a partir de ahora contará con seis jueces conservadores de nueve, tres de ellos nombrados por el mandatario republicano. En la corte de nueve miembros se sientan también tres magistrados progresistas.

La nueva jueza llenará la vacante dejada por el fallecimiento en septiembre de la progresista Ruth Bader Ginsburg.  

La magistrada podría participar en su primera audiencia a partir del 2 de noviembre, la víspera de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, teóricamente actuará en caso de que se examinen posibles apelaciones contra los resultados de la votación. 

La Corte Suprema decide en Estados Unidos sobre los debates sociales más espinosos, desde el aborto hasta el porte de armas pasando por los derechos de las minorías sexuales. Durante la audiencia de confirmación, la jueza Barrett se cuidó de no revelar sus puntos de vista sobre estos temas candentes.  

Está previsto que Barrett, de 48 años, jure su cargo vitalicio esta misma noche en un acto en la Casa Blanca en el que también participará el presidente Donald Trump. 

Trump celebra en la Casa Blanca confirmación de su nominada para la Corte Suprema

WASHINGTON, 26 oct (Reuters) – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el lunes uno de sus grandes logros, en una ceremonia en la Casa Blanca para festejar la confirmación por parte del Senado de su tercera nominación para la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, ocho días antes de las elecciones.

El evento, realizado en los jardines de la Casa Blanca en horario de máxima audiencia televisiva, fue similar al celebrado un mes atrás, cuando se anunció la nominación de Barrett, y que precedió a un brote de coronavirus entre líderes republicanos, incluido el mismo Trump.

La celebración tuvo lugar poco más de una hora después de que el Senado, bajo control republicano, confirmó a Barrett en el puesto vitalicio por una votación de 52-48, con los demócratas unidos en la oposición.

Su confirmación como sucesora de la juez liberal Ruth Bader Ginsburg, que falleció el mes pasado, crea una mayoría conservadora de 6-3 en el alto tribunal. Una republicana, Susan Collins, votó en contra.

Trump, que ha promocionado el nombramiento en los mítines entre ovaciones de sus seguidores, presionó al Senado para confirmar a Barrett, de 48 años, antes de la elección presidencial del 3 de noviembre, en la que marcha por detrás del demócrata Joe Biden según los sondeos nacionales.

Nunca antes había sido nombrado un magistrado para la Suprema tan cerca de unos comicios presidenciales.

«La familia Barrett ha capturado el corazón de Estados Unidos. Es ideal que la juez Barrett ocupe el asiento de una verdadera pionera para las mujeres, la juez Ruth Bader Ginsburg», dijo Trump con una sonriente Barrett a su lado.

BARRETT DEFIENDE SU INDEPENDENCIA

En una breve intervención, Barrett declaró su independencia de Trump y el proceso político, incluso aunque el mandatario estaba a su lado.

«El juramento que he tomado de forma solemne esta noche significa en su núcleo que haré el trabajo sin temor o favor y que lo haré de manera independiente de las opciones políticas y de mis propias preferencias», afirmó.

Tras la ceremonia, Trump y Barrett saludaron desde el balcón de la Casa Blanca a los invitados, que aplaudían.

El presidente de la Suprema, John Roberts, tomará el juramento judicial por separado en la corte el martes, según indicó el tribunal en un comunicado.

Notiespartano/Reuters/DW.com

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