ESPEJITO, ESPEJITO ¿QUIÉN ES EL MEJOR GOBERNADOR…SITO?, por José Gregorio Rodríguez

Cada día que pasa nos ratificamos en la convicción que este es el peor gobierno regional que se recuerde en las islas de Margarita, Coche y Cubagua. Alfredo Díaz acaba de cumplir 3 años en la gobernación, y el nivel de aprobación de su gestión apenas sobrepasa un digito en las encuestas.

Quedaron en el olvido las palabras que pronunció en el Clebne el 26 de octubre del 2017, cuando se presentó a los legisladores regionales luego de juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente y le afirmó al pueblo: “Les agradezco la confianza que me dieron. Nosotros la vamos a retribuir con amor y dedicación para engrandecer y dar lo mejor para que todos mejoren su calidad de vida”.

Su mensaje por los tres años al frente de la gobernación fue más de lo mismo: “A pesar de las trabas, obstáculos y condiciones adversas en que asumimos la gobernación, hemos trabajado incansablemente…” Nada nuevo, peor aún, nada bueno ha pasado en este tiempo.

El ritornelo que adorna su ya agotado discurso luce fastidioso. Sus palabras son un permanente reconocimiento a la falta de realizaciones que han caracterizado su gestión. Recurrentemente apela a la coartada de la falta de recursos para justificar la ausencia de realizaciones. No se cansa de repetir el cuento de que no ha hecho nada porque no tiene competencias sobre Sanear, Bus Margarita y el Iapolebne.

Se le olvidó señalar que a Sanear la quebró en tres meses y que la moderna flota de compactadores para la recolección de desechos sólidos y la maquinaria de última generación utilizada para la disposición final, la convirtió en una chatarrera.

No menciona que para el diseño de políticas públicas en materia de seguridad, especialmente las de formación y concientización ciudadana, no necesita policía. Menos mal que no la tiene.

Seguramente la utilizaría para proteger intereses noc sanctos en actividades como la mega rumba conocida como “Partaï Margarita Weekend” del 2018,  por la que sus organizadores cobraron en dólares y le retribuyeron a la gobernación –que se sepa- con tapa bocas y tensiómetros.

No se refirió a las onerosas “ayudas para gastos médicos” que regularmente otorga a los integrantes de la cúpula político-partidista que lo acompaña (la que le va quedando).

Olvida por completo su  permanente intervención perturbadora en materia de transporte público, azuzando a los sindicatos del sector, para que paralicen sus actividades, y hacer aún más difícil la cotidianidad de los ciudadanos de la región.

No señala la permanente intervención en materia de salud, repartiendo insumos y medicamentos que le son proporcionados por el Ejecutivo Nacional.

En fin asistimos a tres años perdidos en materia de ejecución de políticas públicas.

Sin embargo, no puedo dejar de mencionar su “zigzagueante” actuación en materia de política partidista, inspirada en su “filosofía” de cabecera: “Un cariñito para el gobierno y otro para la oposición”.

Desde que llegó a la gobernación no ha hecho sino decir una cosa y actuar en contravía. Juró que no se juramentaría ante la ANC y a los pocos días lo hizo. Promovió e inscribió candidatos a las elecciones de alcaldes de diciembre del 2017, apenas dos meses después de resultar electo gobernador y afirmó categóricamente que todos sus postulados ganarían en los 11 municipios de Nueva Esparta. No sólo no ganó ninguna alcaldía, sino que llegó tarde a respaldar al único candidato opositor que resultó electo en esa contienda, el burgomaestre del municipio Maneiro, Morel David Rodríguez.

Luego, en mayo del 2.018, respaldó –a la calladita- a un grupo de candidatos al Consejo Legislativo y no logró “meter” ninguno.

Fue el primer chicharrón en respaldar a Juan Guaidó, en el invento de la “presidencia imaginaria”, lo trajo para Margarita y ni para la fiesta que hicieron en Coche lo invitaron.

Declaró a favor de las elecciones parlamentarias del próximo 6 de diciembre y a los pocos días se retractó.

Todo el mundo sabe que está apoyando “con todo” al candidato de Bernabé Gutiérrez a la AN por la lista de Nueva Esparta, Oscar David Hernández, y pretende hacerle creer a Henry Ramos Allup, que es su más incondicional partidario en la entidad.

Cada día son más sus adversarios que sus aliados en el campo de la oposición neoespartana. Ninguno se quiere retratar con él.

Y tiene la” voluntad” de mostrarnos por las redes sociales una supuesta encuesta según la cual es el gobernador mejor valorado de todo el país. Como dato curioso, no publica nada de la ficha técnica de la muestra. Fecha de realización, número de encuestados, etc, etc, etc…

Pretende de esta manera tapar el sol con un dedo. Todas las encuestadoras del país, incluyendo, las de algún cercano colaborador suyo hasta hace poco tiempo, dicen lo mismo. Alfredo Díaz, es el peor gobernador que ha tenido Nueva Esparta.

Un buen amigo se pregunta si será que el gobernador se levantó el día del tercer aniversario de su gobierno y emulando a Grimelda, la reina malvada del cuento de Blancanieves, le preguntó al espejo colocado en la pared: Espejito, espejito ¿Quién es el mejor gobernador…sito?

JoséGregorioRodríguez/Jotaerre577@gmail.com

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